Header image
  || INICIO || LIBRERÍAS || COMPRAR EN CELYA || EN CASA DEL LIBRO ||
   
 
EL BESO DEL TIEMPO
Premio de Narrativa "Mago Merlín" 2005

large product photo

 

*********************

 

 

 

  Ed. CELYA, col. "Lunaria", 20 / Salamanca, 2005 / Precio: 10 Euros

¿De qué va?:   En los Reinos de Espera muere el último gran vigilante que puede impedir la prohibida entrada en la Caverna de la Simple Verdad... Al menos eso parece y eso cree el Emperador que desde hace décadas, tras apoderase de los doce reinos, ansía acceder al secreto de ese lugar, que, según las leyendas, no es otro que el de la inmortalidad. El último Mago Soberbio, sin embargo, no muere solo; a su lado hay una joven llamada Lena Blendárame-Shaya...

¿Qué pretende?  Pese a beber en las manantiales de las novelas de fantasía, de brujería y espada, de las sagas de reinos míticos e incluso de la estética del cómic; pese a su ritmo trepidante y absorbente, EL BESO DEL TIEMPO no es solo ni principalmente literatura de evasión: bajo su piel engañosa late una reflexión, entre otras, sobre la imposible inmortalidad y los riesgos de una longevidad extrema... 

¿Quieres leer el primer Capítulo?

----------------------------------------------------------------------------------------

VISIÓN DE LOS LECTORES:

 

---->> Santos Domínguez, crítico y poeta:

"... Como a Don Quijote en la Cueva de Montesinos, algo oscuro y secreto nos habla de nosotros mismos desde el fondo de estas historias de un mundo que no existe". Leer crítica completa

 

---->>> José Ignacio Martín Benito, catedrático de Historia, investigador y escritor, ha hecho una larga crítica.

 

---->>> Tomás Sánchez Santiago, poeta, escritor y profesor:

   "EL BESO DEL TIEMPO (...) es novela de género, quizás, con

todos los constituyentes que se hacen inevitables cuando se

aborda una historia como una receta de cocina cuyos

constituyentes fundamentales no se pueden escamotear (sí, pero

qué diferencia de una tortilla a otra; de una paella a otra, aun

usando los mismos ingredientes). Y, sin embargo, hay algo que

enseguida se echa de ver: es el lenguaje, la manera maestra de

contar, de narrar con la pureza aparentemente fácil de quien

segrega las palabras como si fueran una emanación natural. El

lector advierte cuidado y naturalidad a la vez, una aleación difícil

(...) eso queda patente en cada página. Hay tensión continua,

lenguaje maquillado hasta donde se debe –y nada más- y en

absoluto descuido o flojera verbal. Creo que eso da la medida de

un escritor, alguien que se la juega en cada renglón, en cada

imagen, en cada decisión por trazar un itinerario para la historia

que está contándonos".

      "...Es verdad que en el primer tercio de la novela nada parece

apartarse del canon de lo épico-fantástico en el reino de Espera.

Ni el mapa preliminar ni los magos soberbios, ni el aura de

aquellas sociedades neomedievales, ni siquiera ese sobrenatural

mentalismo de Aldara, de Lena… Pero en cuanto entra en escena

Sesbania, ya aparece la dimensión completa de la novela, su cara

oculta pero que, ahí en el fondo, es para mí lo que da verdadero

sentido y profundidad a la narración. Me refiero a ese merodeo en

torno al concepto del Poder. Sin querer dar lecciones (un escritor

no debe aparentar nunca eso), cuando el general Estrobo confiesa

la opinión que la gente del reino tiene de su emperador, empieza

toda una reflexión en clave narrativa sobre eso que llamamos

Poder. Es emocionante  todo el pasaje que arranca en la voz de la

propia emperatriz con esa reflexión naturalista que parte de la

analogía con la luz y el agua (p. 119), factores que Sesbania

asemeja al Poder. Ese tipo de similitudes tan palmarias y sin

embargo llenas de una cordura llana, es la misma que usaba, por

ejemplo, Shakespeare en boca de tantos personajes suyos para

resaltar los vicios y las pasiones de los humanos.. Esa primera

elevación por encima del propio relato va creciendo y llega a

estallar, desde mi punto de vista, al final, cuando tras mencionar

brevemente (p. 127) la oposición entre la vida noble (deseo,

sueño y voluntad) y el desdoro natural que toda existencia tiene

(porque, claro, “la vida no es noble ni buena ni sagrada”, dijo

Lorca), viene lo mejor (...). Todo se comprende cuando uno

encuentra para el final de EL BESO DEL TIEMPO esa serie de

apuntes en boca de Lena sobre el sentido obligatorio de la vida

como algo corto y azaroso, que justamente por eso mismo

provoca amor a la belleza, a la incertidumbre, a lo perecedero, al

goce transitorio… Toda una lección que deja la novela muy

remontada de aquellas primeras expectativas de narrar por narrar,

narrar porque uno domina más o menos un género o porque sabe

espolear la fantasía...".

----------------------------------------------------------------------------------------

ALGUNAS LIBRERÍAS DONDE PUEDES PEDIRLA

AL MISMO PRECIO Y SIN COSTES DE ENVÍO POR INTERNET

TAMBIÉN EN LA "CASA DEL LILBRO"

**********************************************************************************************************