SAN PEDRO
Estaba un día San Pedro jugando a los bolos en el cielo
y en la tierra todos creían que tronaba.
Le dijo Dios: Para un poco, Pedro,
porque asustas a los de ahí abajo.
Y San Pedro decidió regar las plantas celestiales.
Fun un día inolvidable, lo llamaron el Diluvio Universal.
Y Dios, con buen criterio,
decidió que no hubiera más plantas en sus altos miradores
y que Pedro se dedicara a ser portero
para que estuviera entretenido.
DUENDES Y VIRUS
Érase una vez un pirata informático
que entró en el servidor secreto de los duendes
y descubrió que ya no viven en los bosques,
sino escondidos en Internet.
Siguen siendo tan juguetones como siempre,
pero ahora sus juegos favoritos se llaman virus...
ANGELITOS
Cuatro esquinitas tiene mi cama,
cuatro angelitos que me la guardan,
pero lo que es para mi
no queda sitio ni en la almohada.
UN CUENTO IMPOSIBLE
Esto era una vez Juan Sin Tierra
al que un día un pariente lejano
le dejó en herencia un trozo de tierra.
A partir de ese día
ya no se podía llamar Juan Sin Tierra
porque sí tenía tierra.
Pero si dejaba de llamarse así
ya no heredaba la tierra
y podía seguir con el mismo nombre
pero en ese caso, al seguir con el nombre
heredaba seguro, en cuyo caso...
¿Lo ves? Es imposible.
Este cuento no tiene salida.
¿Más?