OTRO REY FELIZ
Esto era un rey que no tenía ministros ni caballeros.
Solo tenía un castillo y un buen cocinero.
Así que era un rey feliz con los más exquisitos buñuelos.
LA AVERÍA DEL ELEFANTE
Esto era un elefante al que se le averió la trompa.
Fue al Servicio Técnico correspondiente,
también llamado Cacharrería,
y allí le pidieron la Garantía.
-No tengo -dijo el pobre elefante.
-Pues el arreglo le va costar un dineral,
casi es mejor que se compre otro elefante.
-¡Pero si el elefante soy yo! -exclamó el elefante.
-Bueno, bueno, allá usted -dijo el del Servicio Técnico-:
Desenrósquese la trompa y déjela aquí.
-No puedo quitármela -dijo el elefante.
Y el del Servicio Técnico le respondió:
-Si continúa poniendo obstáculos no avanzaremos.
Entonces elefante se cabreó de verdad y destrozó el local.
Por eso desde ese día,
cuando alguien entra en un sitio y prepara faenas gordas,
suele decirse que entró
como un elefante en una cacharrería.
HORMIGA Y CIGARRA
Había una vez un hormiga muy vaga
que era la vergüenza del hormiguero.
Muy cerca vivía una cigarra que no paraba de trabajar,
mientras toda su familia cantaba y bailaba.
Las dos acabaron en el destierro y sin hogar
porque hagas lo que hagas
como no hagas lo mismo que los que te rodean
lo pasarás muy mal.
UNO DE TERROR
Erase una vez un lápiz con poderes.
Cada vez que se ponía en la boca,
las niñas estudiaban como locas,
y los niños se ponían a hacer los deberes.
¡Qué horror!
¿Más?